Cómo tomar apuntes que después puedas entender y estudiar
Aprende a seleccionar ideas, relaciones y dudas durante una clase, y completa tus apuntes después para convertirlos en material de estudio.
Imagina que vuelves a una página escrita hace dos semanas y encuentras esto: «causa principal… aumenta… ejemplo del río… importante examen». Estuviste en clase, llenaste la hoja y, aun así, ya no sabes qué aumentaba ni por qué el río era un ejemplo. El problema no es que falten colores. Falta el hilo que unía las ideas.
Aprender cómo tomar apuntes no consiste en guardar todas las palabras de una clase. Consiste en conservar suficiente información para reconstruir después qué se explicó, cómo se relacionaban las partes y qué quedó pendiente. Tus notas pueden ser breves o extensas, manuscritas o digitales. Lo importante es que te permitan hacer algo con ellas.
Unos apuntes no tienen que parecer un libro terminado. Deben ayudarte a recuperar la explicación, detectar lagunas y preparar el siguiente paso de estudio.
Antes de escribir, decide qué necesitas conservar
Durante una explicación ocurren varias cosas a la vez. Aparecen ideas, definiciones, ejemplos, pasos, advertencias y preguntas. Si intentas copiarlo todo, puedes dejar de escuchar justo cuando el profesorado aclara la relación importante.
Busca cinco tipos de información:
- Idea central. ¿De qué trata este tramo y qué afirma?
- Relación. ¿Es una causa, una consecuencia, una comparación, una condición o una excepción?
- Prueba o ejemplo. ¿Qué caso permite entender o comprobar la idea?
- Referencia. ¿En qué diapositiva, página, fórmula o norma está la información completa?
- Duda. ¿Qué no has entendido o qué dato falta?
No necesitas escribir esas cinco etiquetas cada vez. Puedes usar una flecha para una consecuencia, «ej.» para un ejemplo y un signo de interrogación para una duda. Mantén pocas marcas y úsalas siempre igual. Un código que exige recordar doce colores añade trabajo en lugar de reducirlo.
Escucha una unidad de sentido antes de cerrarla
Una frase aislada puede engañar. Supón que oyes: «La vegetación reduce la velocidad del agua y favorece que parte se infiltre en el suelo». Si anotas solo «vegetación = menos agua», has perdido el mecanismo y quizá has cambiado el significado.
Espera a reconocer una unidad breve y escribe algo como:
Vegetación → frena escorrentía → más tiempo para infiltración. Ej.: orilla con raíces. Duda: ¿depende del tipo de suelo?
La nota no reproduce la frase, pero conserva la cadena, el ejemplo y una pregunta comprobable. Esta selección exige atender. Un estudio clásico sobre toma de apuntes distinguió precisamente dos funciones: lo que ocurre mientras anotas y el registro externo que podrás consultar después. Esa distinción ayuda a evitar dos errores: creer que escribir ya equivale a aprender y guardar una página que luego nunca se usa.
Si la explicación va demasiado deprisa, deja un hueco visible o una marca de tiempo en la grabación autorizada. No inventes el enlace perdido. Es mejor una laguna reconocible que una afirmación completa pero falsa.
Copia continua y apuntes utilizables no son lo mismo
La comparación visual de esta guía contiene estas dos páginas completas:
| Elemento | Copia continua | Página organizada |
|---|---|---|
| Encabezado | «Tema 4» | «Tema 4. Infiltración y escorrentía · objetivo: explicar qué modifica cada proceso» |
| Idea | «La infiltración es cuando entra agua y la escorrentía va por la superficie y depende de muchas cosas» | «Infiltración: entrada de agua en el suelo. Escorrentía: desplazamiento superficial» |
| Relación | Queda dentro de un párrafo largo | «Suelo saturado → baja infiltración → puede aumentar escorrentía» |
| Ejemplo | «Ejemplo del río» | «Ej.: orilla con raíces; la vegetación puede frenar el flujo» |
| Referencia | No aparece | «Gráfico: diapositiva 12; factores: manual, p. 73» |
| Duda | No aparece | «¿Cómo cambia en suelo arcilloso? Preguntar o comprobar» |
| Cierre | El texto termina cuando acaba la clase | «En una frase: el reparto del agua depende de suelo, pendiente, vegetación y estado previo» |
La segunda página no es mejor por tener columnas o símbolos. Es mejor para esta tarea porque permite localizar definiciones, seguir relaciones y separar una duda de un dato confirmado. En otra clase puede servir una línea temporal, una tabla comparativa o una sucesión de cálculos.
Completa el contexto después de la clase

La memoria del momento rellena huecos que dentro de unos días resultarán invisibles. Por eso conviene revisar los apuntes cuando aún recuerdas la explicación. No hace falta pasarlos a limpio desde cero.
Haz una reconstrucción breve:
- completa fecha, tema y objetivo;
- desarrolla solo las abreviaturas ambiguas;
- une una flecha cuyo origen haya quedado sin escribir;
- consulta la referencia indicada y corrige un dato dudoso;
- marca lo que sigue sin resolverse;
- escribe al margen una pregunta que la página debería permitir responder.
Si para arreglar una página tienes que volver a copiar todo el manual, detente. Quizá convenga enlazar la fuente y elaborar un resumen reformulado de una sección concreta. Los apuntes conservan la clase; no tienen que duplicar cada material disponible.
Adapta la página al tipo de clase

Una explicación con conceptos
Anota cada concepto junto a la relación que lo hace útil. «Oferta» y «demanda» aisladas dicen poco; «si cambia X y el resto se mantiene, ocurre Y» conserva una regla que después podrás comprobar con un caso.
Una resolución de problemas
No copies únicamente operaciones. Registra qué dato se busca, por qué se elige el procedimiento, dónde aparece una condición y cómo se comprueba el resultado. Si el profesorado corrige un error frecuente, deja el ejemplo incorrecto tachado de forma legible junto al motivo.
Una clase con diapositivas o texto previo
No transcribas lo que ya puedes consultar. Anota la explicación que añade el docente: una relación, una excepción, un ejemplo o una indicación sobre la evaluación. Usa la referencia exacta para volver al material.
Un debate o seminario
Separa las posturas de las pruebas. Escribe quién sostiene cada idea solo cuando resulte relevante y autorizado; sobre todo, conserva qué argumento la apoya, qué objeción aparece y qué pregunta queda abierta.
Elige el soporte por las necesidades reales
La investigación no justifica una regla tan simple como «papel siempre» o «ordenador siempre». El soporte cambia las posibilidades: un teclado facilita buscar y reorganizar; el papel puede permitir dibujar relaciones sin cambiar de herramienta. También cuentan la accesibilidad, la velocidad, las normas del centro y las distracciones.
Prueba el sistema con un resultado observable. Una semana después, ¿puedes localizar una explicación? ¿Entiendes las abreviaturas? ¿Puedes reconstruir un proceso sin escuchar la clase entera? ¿Detectas qué parte sigue sin comprobar? Si la respuesta es no, modifica el método concreto que falla.
Cuando necesites una página con zonas estables para notas, preguntas y resumen, el método Cornell ofrece una opción. No es obligatorio: una tabla, un esquema o una hoja en blanco pueden cumplir mejor otra función.
Protege grabaciones y materiales compartidos
Una grabación puede ayudarte a localizar un tramo que no pudiste anotar, pero no debe convertirse en la copia automática de toda la clase. Comprueba primero las normas del centro y pide la autorización que corresponda. Si se permite grabar, anota el minuto de una duda y vuelve solo a ese fragmento: escuchar la sesión completa no sustituye reconstruirla.
No compartas por defecto audios, nombres, intervenciones de compañeros ni materiales entregados para un grupo concreto. Lo mismo ocurre con diapositivas y documentos: poder consultarlos no significa que puedas publicarlos. Para estudiar con otras personas, prepara una explicación propia, enlaza la fuente permitida y elimina datos que no sean necesarios. Si existe alguna duda sobre el uso, pregunta antes de subir el archivo a una nube, una aplicación o un chat.
Convierte los apuntes en estudio
Una página puede ser clara y seguir sin estar aprendida. Para usarla:
- cubre una sección y explica la relación principal;
- responde la pregunta que escribiste al margen;
- reconstruye un proceso o resuelve un ejemplo nuevo;
- comprueba la respuesta con el material de la asignatura;
- señala el error exacto y decide cuándo volverás a intentarlo.
Antes de resaltar, comprende la sección y decide qué función tendrá la marca. La guía sobre cómo subrayar apuntes desarrolla ese paso sin convertir la página en un bloque de color.
Al terminar una clase, no preguntes solo «¿cuántas páginas he escrito?». Pregunta «¿qué explicación puedo reconstruir, qué fuente puedo localizar y qué duda sé formular?». Esa respuesta indica si tus apuntes son un registro vivo o solo palabras acumuladas.
Fuentes y referencias
- The encoding versus the external storage hypothesis in note taking — Contemporary Educational Psychology
- Cornell Note Taking System — Cornell University Learning Strategies Center
- The Relationship Between Note taking, Revision, and Learning in Tertiary Education: A Review of Literature — All Ireland Journal of Higher Education